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MÓDULO II. La desigualdad

1. Evolución del concepto

Ya nos hemos referido anteriormente al valor y la riqueza de la diversidad de las personas, y su aportación al desarrollo de nuestra sociedad. Precisamente, no tomar en valor las diferencias, y desconocer cómo gestionarlas, puede generar desigualdad no sólo para mujeres o para hombres, sino para todos las personas (niños, personas con discapacidad, jóvenes, otras razas, ...).

La desigualdad no deja de ser una ausencia de oportunidades cuya peor consecuencia es la exclusión social o la discriminación. Destinar acciones a equilibrar las oportunidades mejoraría el clima social, maximizaría las opciones de la ciudadanía e incluso reduciría el gasto social que conlleva.

El origen de la desigualdad no está sólo en causas económicas. Como ya se ha referido en otra sección, también pueden influir factores culturales, sociales e incluso medio ambientales.

En este contexto, tiene una especial importancia la desigualdad entre mujeres y hombres en el ámbito laboral. A pesar de que las estadísticas avalan una mejor formación de las mujeres, cuya presencia es mayoritaria en las universidades, sin embargo algo ocurre en la incorporación a la vida laboral que, por ejemplo:

  • Dejan de tener presencia mayoritaria.
  • Ocupan la mayoría de los empleos a tiempo parcial.
  • Perciben menos salario.
  • Y ocupan menos puestos de responsabilidad en las empresas y ámbitos de decisión.

El hecho de que mujeres y hombres tengan diferentes percepciones y actitudes ante el empleo, o disponibilidad horaria, o incluso el propio reconocimiento personal y profesional hacia el trabajo, hace necesaria la incorporación de la «perspectiva de género», que es una metodología que permite un conocimiento más exacto de la situación de las mujeres en el mercado laboral, así como la identificación de las diferentes formas de participación y distribución de mujeres y hombres en las distintas estructuras de la sociedad.

En el apartado de conciliación se han referido algunas acciones que pueden mejorar la presencia y estabilidad profesional de las mujeres en el mercado de trabajo. Sin embargo, para que esos desequilibrios se vayan corrigiendo, es necesario intervenir en las causas de la exclusión de los colectivos con menos posibilidades de inserción. Esas causas pueden tener su origen en:

  • Insuficiente formación y experiencia específicas que incapacitan para trabajar.
  • Desconocimiento de canales, herramientas y técnicas y carencia de habilidades sociales para la búsqueda activa de empleo.
  • Baja autoestima y autoconfianza, pesimismo y expectativas a largo plazo. Recursos sociales, económicos y familiares dañados, y protección social escasa o no existente.
  • Estereotipos que impiden poder desarrollar profesiones o prestar servicios en sectores tradicionalmente asignados a uno u otro sexo.
  • ...

Por ello, posibilitar la igualdad de oportunidades es una labor atemporal que debe estar presente en toda la sociedad.

2. Las cifras de la desigualdad en el empleo

A pesar de los avances, la desigualdad en la presencia y participación de las mujeres en los diferentes ámbitos de la sociedad sigue siendo un tema pendiente que, mientras persista, restará oportunidades a las mujeres que, como los hombres, quieren llegar y permanecer en donde su experiencia y capacidad les permitan. No obstante, el auge del movimiento por la igualdad entre hombres y mujeres en España, especialmente desde la huelga de marzo de 2018, está consiguiendo poner el foco de la opinión pública en este asunto.

La información que se recoge a continuación ha sido extraída de la web del Instituto Nacional de Estadística (INE) , de la Publicación: Mujeres y hombres en España también del INE, de la Comisión Nacional del Mercado de Valores , así como del Instituto de la Mujer e Igualdad de Oportunidades , la UE, sindicatos, y de los principales periódicos nacionales, como el diario El País , la agencia de noticias Europa Press o diarios digitales, y muestra unos datos que habrá que seguir intentando cambiar, con el fin de posibilitar que las mujeres tengan la oportunidad de «estar».

Puestos de responsabilidad

  • En la XIII Legislatura el porcentaje de mujeres diputadas ha aumentado al 47,4% (166 mujeres), lo que se podría considerar como paritario , siendo el Congreso más igualitario de la Unión Europea.
  • El Tribunal de Cuentas lo preside una mujer, María José de la Fuente y de la Calle, desde 2018 y cuenta con un Plan de Igualdad desde 2014.
  • Desde julio de 2019, la Comisión Europea será presidida por primera vez por una mujer: Ursula von der Leyen.

No obstante, no todos los datos son tan esperanzadores:

  • En la Cámara Alta, de 266 personas que la conforman, 98 son mujeres (36,98%).
  • De las 7 personas que han ocupado la Presidencia del Gobierno, no ha habido por el momento ninguna mujer hasta 2019.
  • Solo el 20,3% de los consejeros en las empresas que cotizan en el Ibex-35 son mujeres. En el Consejo General del Poder Judicial las mujeres ocupan el 36% de los cargos.
  • En las Reales Academias el porcentaje de mujeres es del 11,7 en 2018.
  • A nivel europeo, las mujeres tampoco gozan de una alta representación en las empresas e instituciones. De hecho, aunque como muestra el siguiente gráfico las mujeres acceden cada vez más al Parlamento Europeo, siguen estando infrarrepresentadas en puestos de poder en otras instituciones comunitarias .

Evolución de la distribución de hombres y mujeres en el Parlamento Europeo (%)

Conciliación

  • Solo un 7,4% de la población ocupada en 2018 trabaja desde casa ocasional o diariamente
  • Después del nacimiento de un hijo/a, el 49,9% de las mujeres dejaron de trabajar durante seis meses, un 20,9% entre seis meses y un año y un 9,3% entre un año y dos, mientras que el 86,9% de los hombres lo interrumpieron seis meses como máximo.
  • Aproximadamente el 94% de las personas ocupadas a tiempo parcial por hacerse cargo del cuidado de personas dependientes (niños/as, personas adultas enfermas, incapacitadas o mayores) son mujeres.
  • Las mujeres dedican el doble de tiempo de media diaria a las tareas del hogar y la familia: 4 horas y 7 minutos, frente a 1 hora y 54 minutos de los hombres .

Diferencia salarial

  • En los países de la UE, la brecha salarial entre mujeres y hombres es de un 16,2%, mientras que en España es de un 14,2% .
  • La segregación ocupacional es uno de los factores que se encuentra en el origen de este tipo de discriminación. Fruto de esta segregación existen los empleos considerados feminizados, normalmente peor remunerados.
  • Hay un mayor porcentaje de mujeres en situación de desempleo y de tasa de «inactividad».
  • También se da una diferencia en el tipo de jornadas, siendo las mujeres las que con más frecuencia aceptan contratos a tiempo parcial, por cuestiones de cuidados y otras obligaciones familiares y/o personales.

Educación

  • En las pruebas de acceso a la universidad, las mujeres son mayoría (más del 55%, dependiendo de la convocatoria). Sin embargo, los porcentajes disminuyen en el acceso al empleo.
  • El porcentaje de mujeres graduadas en educación superior asciende a un 53,5% y su presencia es mayoritaria en todas las ramas, excepto en las técnicas.
  • A pesar de estas cifras, las mujeres solo ocupan el 20,9% del total de las Cátedras de universidad y solo hay un 19% de mujeres Rectoras.

Pese a los datos, la situación de las mujeres va cambiando y también se van produciendo buenas noticias.

El imparable crecimiento de las mujeres autónomas: De acuerdo con el número de afiliaciones a la Seguridad Social del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), el 54,7% de las personas dadas de alta durante 2018 fueron mujeres, lo que representa un 35,6% del total. Además, el ritmo de crecimiento en 2018 fue del 2,6% para las mujeres, frente al 1,2% de los hombres.

 

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